Así es, damas y caballeros, en poco tiempo presenciaremos el evento más grande del siglo XXI, la boda de la nueva realeza inglesa.
Muchos opinan que es un gasto innecesario, un derroche de medios, una trivialización de la sociedad.
Habría que ser un poco más críticos, un poco más humildes.
La sociedad inglesa se fundamenta en la familia, y la familia real es el modelo utópico de la familia.
Pero mas allá, el evento es sin precedentes.
Las comunicaciones han dado un salto magnífico.
Se habla de un tercio de la población mundial: 2 mil millones de personas viendo en algún momento del planeta parte del suceso.
La seguridad en todo el evento es brutal.
Los nervios son palpables.
El sentimiento tiene olor.
La dicha es una lágrima.
El amor tiene cara de novia.
Y la novia es hermosa y es la mejor británica, y el novio es valiente y es el mejor inglés.
Habría que llamar a los expertos: sociólogos, psicólogos, políticos, etc, para poder obtener una mejor opinión del evento y de sus diferentes miradas.
Nosotros, por nuestra parte podemos sentirnos avergonzados, nuestro fallido y terrorista presidente no fue invitado. Decidió mejor ir y visitar a un Papa que ya está muerto.
Porqué?
Fácil, él mantiene una guerra fallida contra el narco.
Todos los primeros mandatarios han sido invitados, todos los representantes de las diferentes naciones estarán presentes. Los más famosos y los más ricos. Lo más exclusivo del planeta.
Realmente se reúne a todo el mundo.
La cosecha cultural es extraordinaria.
La boda juega muchos roles para entender mejor a la nueva sociedad en un mundo altamente complicado.
Estaremos presenciando la boda más complicada de toda la historia de la humanidad.
Tendríamos que aplaudir, tendríamos que ser humildes.
Los regalos escapan de toda proporción.
El mundo se renueva.
El mundo es un nuevo mundo, un mundo mejor.
Nosotros, jóvenes, tenemos la enorme responsabilidad de traer a este nuevo mundo una nueva paz.
Una paz que englobe a todo el planeta. Una paz que signifique amor.
Todos los días se casan las personas, pero no todos los días se presencia una boda que marca el inicio de un nuevo siglo.
Un siglo que sin duda sera grandioso y magnífico.
Damas y caballeros, gocen y disfruten de un evento que significa más que un vestido de color blanco.
Yo por mi parte estoy casi seguro de soltar en llanto al escuchar una marcha nupcial altamente renovada.
Gracias y mis mejores deseos para los nuevos reyes de Inglaterra.
sin duda, una huella armónica importante de unión, más allá de dos personas
ReplyDelete